lunes, 6 de mayo de 2013

Ellos


Mis viejos, total orgullo para mí, desde que me levanto con un “Gastón, levántate que son las 12!!!” de 
mama, con mi padre que ya antes de haberse levantado planifico todo lo que tiene que hacer en el día y mantiene la casa en orden, es increíble pero siempre están en todo además de sus responsabilidades. Ellos siempre están cuando los necesitas para ayudarte en lo que necesites, son como un libro abierto, los mejores amigos que se puede pedir, haciendo lo posible para vernos bien a mí y a mis hermanos.              

                                                                                                                                      

    
  Mamá, siempre con su sencillez y ternura presente en todos los rincones de la casa, aun recuerdo cuando yo era tan solo un niño y la mujer más hermosa del mundo para mí era ella, acostado mirando las novelas de noche como de costumbre le ofrecía matrimonio, le prometía que no tendría novia jamás y quedarme con ella cuando este viejita.                                                                     


    





     Papá, con esa figura latente de respeto y orgullo hacia él, recuerdo en mi infancia esas tarde que pasábamos mirando partidos de Boca, enseñándome cosas de básquet y esos días en los cuales yo iva a trabajar con él y me hacia todas las mañas. Él, desde joven con algo definido en la mente a los 16 años ya tenía decidido lo que quería hacer y se fue a pelear la vida.     Ella, desde chica comenzando desde abajo, con humildad, educación y solidaridad se fijo en lo que quería y se la jugó por ese sueño, también recuerdo cuando nos acostábamos los 3 y yo les preguntaba cómo se habían conocido, en donde y como fue.            

  








 Por esto y muchas cosas más estoy orgulloso y contento de estar en una familia así  que a pesar de sus pequeños conflictos, a los 2 minutos estamos todos unidos de nuevo y riéndonos juntos, yo sé que no soy muy expresivo y que no se los digo, pero los amo muchísimo, simplemente gracias por todo…

miércoles, 1 de mayo de 2013

Le Parcours




   A veces cuando sentimos que tenemos todo y estamos bien siempre hay ALGO que nos hace salir de curso y meternos a una vía incorrecta y arruina todo. Unos de los principales problemas de los adolescentes es que al tener un problema lo canalizamos como si este fuera lo peor, y es como que sentimos que “nos gusta sufrir”, pero también hay que saber entender que es parte de la etapa sufrir, sentir que nadie te quiere, estar solo, odiar a tus padres, puede sonar gracioso, pero sé que muchos algunas veces nos preguntamos nosotros mismos “Si muriera ¿Quién asistiría a mi velorio?¿Quien lloraría por mi?
                
   Todo esto y muchas cosas más son par de esta etapa, equivocarse, sufrir, aprender. Una vez alguien dijo “Un viejo sabio antes fue un torpe adolescente”