miércoles, 31 de octubre de 2012

Nota XVII


    
   
   
      Están llegando mis 17 años siento que se me está acabando una etapa de la vida muy linda que no la supe disfrutar muy a fondo, de aquí hasta que se termine me decidiré a disfrutar y de valorar a las personas que quizás en los próximos años no tendré junto a mí. Hasta el día de hoy he conocido a muchas personas, pero a poca gente. Me he apurado quizás en decirle a “amigo” a algunos caretas y a los verdaderos amigos que siempre están para mandarnos “macanas” juntos y para darnos una mano cuando estamos mal y durante todo estos años me di cuenta a quienes puedo llamar amigos.  

  
        También puedo decir que conocí a varias chicas, pero a pocas mujeres. Gracias a dios en el día de hoy una de esas mujeres me hace muy feliz y me hace sentir como nunca, me demuestra que no es como las demás, que es una excelente persona y que no me va a usar, lo único que me preocupa por ahora es perderla. También nunca me olvidare de la mano inmensa, del apoyo diario y el amor que me brindan mis padres desde que tengo uso de la razón siempre fueron mis ídolos y aunque no se los digo seguidos los amo!  Y así es como voy despidiendo estos 16 años… BUM!

lunes, 22 de octubre de 2012

...Sombras de una ambición...



  
    Desperté hoy a la mañana, tome un café, mire por la ventana y el sol pegándome en la cara me dijo “Gastón, Salí para afuera hoy es un hermoso día”. Luego de despejarme e higienizarme decidí tomar la correa de mi perro para partir con el hacia donde se le plazca. Al salir recorrimos varios sectores de nuestra city, pero en un momento decidimos sentarnos en un banco de la vía pública junto a una señora dulce anciana con la cual estuvimos hablando sobre la actualidad, cuando de repente pasa una “chica” nos observa y se ríe de mi por llevar una gorra fuera de moda, que pertenecía a mi abuelo, yo decido no insultarla y mirarla con asco.



            Luego de ello regrese a mi casa, en soledad me tomé un baño y pensaba como la televisión y los medios no hace fijarnos más en lo superficial, en lo que tenemos y no en lo que somos, en que si tenemos la ropa de última moda o si nos vestimos con el ayer. Nos lavan la cabeza sin que nos demos cuenta, adoptamos formas de ser que no queremos o a compramos cosas, marcas que ni nosotros queremos, solo lo hacemos porque el montón lo hace. Personas, “personas” que no buscan nada más que algo físico, no buscan nada más que una apariencia, nada más que alguien para satisfacer sus sed de placer y no alimenta su corazón y alma.


      Les importa más el ¿cómo me ven? O el ¿Qué dirán? Piensan que son lo más alto, pero terminan siendo lo más bajo, sombras de una ambición